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Chavismo y Oposición vuelven a las calles en Venezuela

Chavismo y Oposición vuelven a las calles en Venezuela

Con pancartas y mensajes alusivos a paz y en repudio a los actos vandálicos promovidos en los últimos días por terroristas, pagados por la derecha, la militancia revolucionaria portaba camisas con el rostro del comandante supremo Hugo Chávez en homenaje al líder socialista que sembró en la conciencia del pueblo el espíritu libertario en defensa de la soberanía nacional.

Melvin Sojo, quien fue criado como un hermano del joven, dijo que Moreno había salido de su casa para ir a jugar fútbol cuando presuntamente se vio en medio de una manifestación de partidarios del gobierno y fue herido por algunos de ellos.

La marcha, que tenía como punto final la sede de la Defensoría del Pueblo, se reunió en la Séptima avenida y cuando se acercaba al organismo gubernamental, una veintena de hombres en motos se aproximaron al lugar y comenzaron a disparar.

En tanto, una joven de 23 años también falleció de un disparo en el estado de Táchira.

En diferentes lugares de la capital venezolana también se observaron puntos de fuerte represión contra manifestantes opositores que fueron repelidos con gases lacrimógenos y con perdigones, lo que también se registró en otras ciudades del país como las occidentales Maracaibo y San Cristóbal.

A través de su cuenta de Twitter, el funcionario denunció el hecho.

Los venezolanos asistentes a la manifestación, que portaban banderas y gorras de su país, así como pancartas reclamando democracia, recibieron a Uribe con aplausos y vítores. Una veintena de estaciones del metro fueron cerradas por seguridad. Al ritmo de música folclórica y salsa decenas de miles de empleados públicos y seguidores del gobierno, vestidos con camisetas rojas, tomaron las principales avenidas del oeste y centro de la ciudad en apoyo a Maduro.

La marcha opositora, los disturbios, el gesto del Macri, y el comunicado del Departamento de Estado norteamericano tenían como clara intención seguir con la campaña de demonización del gobierno de Nicolás Maduro, en undesesprado intento de interrumpir la Revolución Bolivariana.

La situación en Venezuela ha generado preocupación entre varios gobiernos, incluido el de Estados Unidos, que exhortaron a Caracas a garantizar la realización de movilizaciones pacíficas y no promover acciones violentas.

A lo largo de las últimas tres semanas las protestas en Venezuela han dejado siete muertos, varias decenas de heridos y 241 detenidos.

La oposición venezolana aseguró entonces que el Gobierno de Nicolás Maduro no cumplió con los acuerdos de crear un cronograma electoral, implementar medidas para aliviar la crisis de escasez de medicamentos y alimentos, la liberación de los políticos presos y la restitución del rol del Parlamento. "Yo quiero que nos preparemos para tener una batalla electoral pronta y total", dijo Maduro.

La elección de gobernadores debió realizarse en 2016, pero fue suspendida y aún no tiene fecha. La de alcaldes está pautada para este año y las presidenciales para diciembre de 2018.

La oposición demanda la realización de elecciones generales, algo que el mandatario ha descartado.

Los chavistas, que se llamaron hoy mayoría, gritaron consignas contra los dirigentes opositores y contra el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el uruguayo Luis Almagro, al que, entre cánticos, tildaron de traidor y terrorista.