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Violenta manifestación en Brasil: atacaron ministerios y provocaron un incendio

Violenta manifestación en Brasil: atacaron ministerios y provocaron un incendio

La nueva crisis política en Brasil desembocó hoy en graves incidentes durante una manifestación contra el presidente Michel Temer en la capital Brasilia, que dejó cinco heridos y en la que invadieron e incendiaron varios ministerios.

Al paso de las horas, graves enfrentamientos estallaron entre la policía y los manifestantes, con gases lacrimógenos, piedras y palos en la gran explanada de césped que corta el centro de Brasilia.

"La Presidencia de la Republica, teniendo en cuenta las manifestaciones de hoy editó el decreto que "autoriza el empleo de las Fuerzas Armadas para garantizar la ley y el orden en el Distrito Federal" con la única intención de garantizar una manifestación pacífica y no destructiva, buscando preservar el orden público y la seguridad de las personas", remarcó el Gobierno.

Jungmann dijo que Temer considera "inaceptable la maldad, el descontrol, y no permitirá que actos como éste vengan a turbar un proceso que se desarrolla de forma democrática y con respeto a las instituciones".

El Gobierno menciona la ayuda prestada a los estados de Río de Janeiro, Espírito Santo, Pernambuco, Amazonas y Río Grande do Norte, sin detallar cuál fue el papel de los militares en esos casos.

Mientras Michel Temer se niega a renunciar como presidente brasileño a pesar de que las denuncias sobre corrupción pesan más y más sobre sus hombros, las protestas para reclamar su renuncia se suceden en las principales ciudades del país y son cada día más numerosas.

Ante esta situación, el propio Temer ordenó por decreto que el Ejército y otras fuerzas federales intervengan en la situación, para "contener" y reprimir a las masas brasileñas movilizadas. Después de controlar el fuego, las fuerzas de seguridad empezaron a dispersar a los manifestantes.

Temer está contra las cuerdas después de que la Corte Suprema abrió una investigación en su contra a petición de la Fiscalía, que sospecha que el gobernante pudo haber participado de delitos de corrupción, obstrucción a la Justicia y organización criminal.

Las movilizaciones, programadas inicialmente contra las reformas laborales y el sistema de pensiones que se tramitan en el Congreso, se radicalizaron tras revelarse las grabaciones de Temer, quien llegó al poder tras impulsar un golpe de estado contra la presidenta, Dilma Rousseff.

Varios aliados parlamentarios de Temer ya se preparan para la posible salida del líder conservador, según varios medios brasileños.