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Cuba reitera el diálogo ante restricciones de Trump

Cuba reitera el diálogo ante restricciones de Trump

Con los nuevos cambios anunciados por su gobierno, el presidente de EU endurece la política de deshielo iniciada por su antecesor, el demócrata Barack Obama.

Estoy cancelando el acuerdo completamente unilateral con Cuba de la administración previa, manifestó Trump en el Teatro Manuel Artime. Resalta que el objetivo es dar marcha atrás a algunas de las medidas propulsadas por la administración anterior de Barack Obama, sobre todo en materia de viajes y negocios con empresas cubanas, pero que seguirán abiertas las embajadas, los vuelos y los barcos, aunque con restricciones a los visitantes estadounidenses. La medida tiene en el punto de mira a GAESA, el brazo empresarial de las fuerzas armadas cubanas, que expertos en Estados Unidos estiman que controla en torno al 60 por ciento de la economía de la isla y el 80 por ciento del sector turístico.

Los detractores afirman que los cambios solo perjudicarán a los ciudadanos cubanos que trabajan en el sector privado y que dependen del turismo estadounidense para ayudar a proveer a sus familias.

- El Gobierno estadunidense deberá revisar las regulaciones de todas las categorías autorizadas de viaje a Cuba. Es lo que califica de búsqueda de "un acuerdo mejor" que el de Obama. La Habana está convencida de que Miami y Washington le oxigenan para mostrarse como plaza sitiada. Los vuelos comerciales directos y los cruceros continuarán. Tampoco restauró la "política de pies secos - pies mojados".

Nuestra nueva política comienza con un estricto cumplimiento de la ley estadunidense, dijo aludiendo al embargo que suavizaron las flexibilizaciones de Obama. "No van tan lejos como la verdadera línea dura, pero sí lo suficiente para hacer daño".

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, rechazó hoy en Viena la nueva política del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia la isla, diciendo que jamás negociará "bajo presión o amenaza", además descartó devolver a los fugitivos estadunidenses que han recibido asilo en Cuba. Podría haberlo hecho solo firmando órdenes ejecutivas.

Acompañado del vicepresidente Mike Pence, varios integrantes de su gabinete, el gobernador de Florida, Rick Scott, congresistas de origen cubano como Marco Rubio, Mario Díaz Balart y Carlos Curbelo y representantes de la disidencia cubana, Trump mencionó a los disidentes José Daniel Ferrer y Berta Soler, a los que no se les permitió viajar a Miami, pero "están aquí con nosotros". Los legisladores y los anticastristas aplaudieron no obstante con ganas el discurso de Trump, que llegó a vincular al gobierno cubano con Corea del Norte, lo acusó de azuzar la situación venezolana y de amparar a criminales.

Al conocer los detalles de la nueva política de la Casa Blanca hacia La Habana, la revolución comunista respondió que la "retórica hostil" de Trump -quien dijo lo que el anticastrismo quería escuchar y alimentó aplausos y gritos de libertad en un escenario de remembranzas contrarrevolucionarias- es un "retroceso" en los nexos bilaterales y las acciones "están destinadas a fracasar".